domingo, 25 de septiembre de 2016

viernes, 23 de septiembre de 2016

El lago de los cisnes

Eran las 7:50 pm., venía de Barranco y aún estaba presa en el infernal tráfico de hora punta, estaba muy estresada, bajé del bus un par de minutos antes de que empiece la función, apenas toqué la vereda corrí. 

-¡Vamos, son sólo unas cuadras, corre! - Tenía que encontrarme con mi familia en el cruce de Jr. Carabaya con Ucayali. Una vez que lo hice, no podía hablar a causa de la agitación, los saludé brevemente y nos dirigimos juntos a ver El lago de los cisnes.


La primera vez que asistí al Teatro Municipal fue para ver esta obra, estamos hablando de hace dos años y tuve el honor de estar en primera fila; ahora, nos ubicamos en Cazuela, porque las entradas de Galería se habían agotado, aún así pudimos tener buena vista de la presentación.


El lago de los cisnes se caracteriza por tener bailarinas que encarnan el grácil movimiento del cisne, simulando el vibrar  de sus plumas, dando la sensación de que el rocío ha caído en ellas y se desprende escarchando la atmósfera. Es la danza de las aves personificadas, mi favorita. 


Esta obra me enseñó mucho de narrativa visual. Me parece increíble cómo articulan todo el trama, utilizando el lenguaje de una disciplina cerrada y complementada con una gran producción que ayuda a ambientarla.  La coreografía, la iluminación, las transparencias de la escenografía, absolutamente todo construye el mensaje. No se necesitan palabras para poder apreciar esta pieza, es experiencia estética pura. 


Hoy fue Solange Villacorta quien interpretó magistralmente el ambiguo papel principal. Admiro su versatilidad, ella actúa, se entrega por completo a la danza y derrocha sensualidad en sus diversas maneras: la erótica, con Odile; y la sugerente, con Odette.


El segundo y cuarto acto, fueron los que más me gustaron, particularmente, amé la suave trancisión entre el blanco de las bailarinas y el azul del lago. En la versión original, Odette se suicida, la del municipal también tiene un final hermoso: Vemos a Odette convertirse nuevamente en humana.


Me gusta mucho el ballet, pienso que es el arte de mantener la sutileza y delicadeza del esfuerzo físico y mental. Por cuestiones económicas no pude ejercerlo cuando era pequeña, aunque no es tarde para aprender algunas técnicas, no podría  desarrollarlo como hubiera querido. Ahora sólo me queda apreciarlo y aprender de él.


El próximo año sin duda alguna volveré. Estaré en Platea nuevamente, para gozar de los detalles de la indumentaria y de la gestualidad de los personajes, además de ver en macro los movimientos de los bailarines. ¡Hay tanto por analizar! 


Más detalles en esta nota hecha por un programa de televisión:

http://youtu.be/bfgrYSLQQJI




 




jueves, 22 de septiembre de 2016

Dibujo VIII

Hola, es mi primer post después de años, no sé por dónde empezar...


Estoy echada en mi pequeño futón, se siente el aroma a mar, ya que estoy a dos cuadras del malecón. Son las 3:59 am. la primavera nos saluda y, yo , aún estoy presa del insomnio.

Desde el lunes no la estoy pasando bien, ha sido una semana muy difícil y me siento sumamente desganada, a pesar de que estoy tratando de tomar las riendas de la situación. 

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El miércoles de la semana pasada, fruto de una gran frustración, decidí exteriorizar parte de lo que pensaba acerca de mi curso de Dibujo VIII, ya que, a estas alturas,  debíamos pensar en cómo estructurar un proyecto de dibujo, aprender ciertas nociones de curaduría y de gestión cultural, para poder poder disponer armónica y estéticamente los elementos en el espacio, además de tener las habilidades necesarias  para conseguir auspicio.

Mi queja, en Facebook, estaba más dirigida al hecho que no dibujábamos y  le dábamos prioridades a la lectura de ciertos textos, que realmente no nos ayudaban en nuestros proyectos, quizás era un conocimiento que nos serviría más adelante, pero no ahora.

Explícitamente, los posts fueron los siguientes :

- "Yo quiero ir a mi curso de Dibujo VIII a dibujar..."

- "Como cuando tu profesora de italiano dibuja y tu profesor de dibujo, no."


Los publiqué con ciertas medidas de seguridad. No fui a clases el viernes porque, por trabajo, me había dado un permiso especial. 

Cuando vuelvo a ir a clases, el lunes de la semana siguiente, el profesor pide hablar a solas conmigo, me mencionó que se había enterado de mis publicaciones, que no era ético, que yo estaba en una situación especial y que todo beneficio sería anulado. También me invitó a ir con otro profesor si no me gustaba su metodología. 

Él tendía a ser muy duro con sus alumnos, una vez le dijo a una compañera que si iba a faltar, que regrese con su antiguo profesor. No fue tanto lo que le dijo, sino en el tono de voz que empleó hacia ella, a mí me asustó.

Luego de sus palabras  sentí que todo el mundo se caía encima mío . Traté de disimularlo. En mi cabeza, sólo estaba la pregunta ¿Quién fue a dar con el chisme al profesor? Quien haya sido, quizá haya tenido un propósito malintencionado. ¿Sería correcto contarle sobre el meme que le hicieron en una página mexicana? Del cual yo me enteré a través de una amiga, sino nunca hubiera sabido de su existencia.

Conversé con una compañera, quién estaba con el profesor antes que llegara. Le pregunté si ella se lo había comentado al profesor, me dijo que no, pero no le creí, tampoco tengo la certeza de que  sea ella, pero tal situación no me hacía creer en nadie.

Rompí en llanto. 

El profesor nos llamó, pero yo no me sentía en condición de entrar al aula. Le hubiera agradecido mucho si me acompañaba, pero mi compañera me dejó sola. Yo estaba hecha pedazos porque nunca había pasado por una situación así. 

Me quedé sentada, tratando de reponerme para poder ingresar al aula. Al rato, aparecieron dos amigos muy queridos. Con conversaciones amenas me hicieron sentir mejor, les conté la situación y me recomendaron a su profesora. 

Jimmy, me llevó con ella, y como la situación aún estaba en caliente, me quebré y con lágrimas en los ojos le conté con lujo de detalle lo que había sucedido. No era el momento, lo recomendable no era ir ese instante, pero debí solucionar el problema lo más antes que pude y consultarle si podía aceptarme en su clase.

La profesora muy amablemente me acogió, pero me sugirió volver a hablar con mi profesor. 

Regresé al aula y esperé alrededor de una hora para poder conversar con él, todo quedó más claro, le pedí disculpas si lo incomodé. Es que realmente mi intención no fue hacerlo, no mencioné nombres, sólo quería desahogarme manifestándolo en una publicación, quizá no fue lo correcto.

El día siguiente compré mis planchas de cobre para hacer aguafuertes. Ya en casa, me sentía aún muy mal, los ojos me ardían y no tenía ganas de dibujar.

Hoy, miércoles, lamentablemente llegué tarde a mi nueva clase de dibujo. Al ingresar al Centro Cultural, me volví a sentir muy muy mal, estaba con los nervios en punta, un poco alterada y fuera de mi, sentía que mis movimientos estaban muy limitados, como si le faltara lubricación a mis articulaciones, también me sentía asquerosa por estar comenzando  mi periodo. Trataba de controlar mis emociones del momento.

Cuando la clase culminó, me acerqué a mi profesora y le enseñé mi propuesta, temía que no me entendiera. Me dijo que a lo largo de los días iba a digerir mi trabajo para poder ayudarme. 

Bajé con ella, mientras le conversaba, me ofrecí a acompañarle. Y cuando me fui me lamentaba por haber sido tan acaparadora. Todo era consecuencia de mi pesar en esos tres días. 

Llegué al paradero con lágrimas en los ojos y subí al bus.

La semana siguiente será la semana de aniversario de la Escuela de Bellas Artes, no tendré clases de dibujo, espero recuperarme y poder respirar en este pequeño periodo.

05:22 am.



 


ICPNA

Quizás en la terquedad de no quererme sentir analfabeta en un mundo que cada vez se va haciendo más pequeño y cuya lengua oficial es el inglés, decidí estudiar en el ICPNA.

- (Hi) ICPNA, nice to meet you! 

Hace mucho tiempo, más precisamente cuando estuve en el colegio, tuve la oportunidad de iniciar mis estudios de esta lengua, pero yo la detestaba con todo mi ser, simplemente ¡lo odiaba! . No me gustaba cómo las muchachas publicaban en las redes sociales solamente empleando el inglés, yo me decía: ¡Qué chicas para tan alienadas!, las escuchaba en los pasillos del colegio cantando en inglés  (uno mal pronunciado y masticado, ya que la fonética española se filtraba en cada una de las estrofas que recitaban) y presumían, además, de ello. Yo no quería formar parte de eso.

Grave error
A los dieciséis años ingresé con mucho esfuerzo a la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú (vaya título para tan largo , Ensabap para los formales y para aquellos que quieren que suene como si se tratara de un instituto, y Escuelita, para nosotros, coloquialmente con cariño y confianza); y a los 17 empecé mi primer año de estudios, vi como se presentaban muchas oportunidades que requerían necesariamente el conocimiento de este idioma rey, suspiré y me dije a mi misma: "No te queda de otra, tienes que hacerlo".

Estuve planificando en comenzar mis estudios en el ICPNA el año siguiente, mientras tanto me dedicaba a leer sobre la gramática, a aprender palabras nuevas y a recordar lo poco que había aprendido en el colegio, uno de mis objetivos era viajar a E.E.U.U, específicamente a New York y conocer el MoMA.

Terminó mi primer año en la Escuela y durante las vacaciones me dediqué a producir ( con esto me refiero a dibujar o mejor dicho: trabajar en mi lenguaje personal, artísticamente hablando), quería crear un personaje, así nació Mara -de quien hablaré más adelante- pero a fines de febrero de este año 2013, me ofrecieron estudiar japonés propuesta que acepté gustosamente, estuve dos meses en la modalidad de INTENSIVO, que es equivalente a 4 ciclos, durante ese tiempo me sentí tan frustrada de estudiar una lengua que sólo se hablaba en un país: Japón, así que lo abandoné con la convicción de estudiar en el ICPNA (léase esta sigla inscrita en un arcoiris con estrellitas).

También durante aquel periodo conocí a uno de mis mejores amigos y el único que es virtual: Marc (él se pone Mark pero yo sé que Marcos en francés es Marc y Mark es en inglés, aunque su nombre sea con K para mí es con C pero él no lo sabe ), él es de Francia, he pasado muchas tardes riéndome con él en inglés ni más ni menos, yo sufriendo con un diccionario en la mano temiendo escribir alguna ambigüedad o empleando mal la gramática, sé que he cometido muchos errores al escribirle en ese idioma, pero él sabe que soy autodidacta, bueno, lo era hasta antes de empezar a estudiar en el ICPNA. Aún así, este muchacho se volvió en una persona importante en mi vida, lo quiero mucho, y en parte esto también me motivó a querer empezar mis estudios de inglés.

Dicho y hecho
El martes 3 de setiembre inicié mis clases en el ICPNA (Centro Cultural Peruano Norteamericano), estoy en el B5 porque no pude armar una oración verbalmente aunque mi nivel de gramática es superior a eso.
Todos me dicen que soy una persona masoquista porque estudio de 7 a 8:30 a,m. y  luego corro, literalmente hacia mi Escuela, porque estas dos instituciones están separadas por unas cuantas cuadras.
Lo que me sorprende de este sitio es que cuando ingresas te piden que abras tu mochila, te la revisan, te la manosean y al último te dejan entrar, una vez ingresado al salón clases, cuatro cámaras de seguridad vigilan el salón de clases, yo me siento muy intimidada y observada, eso no lo veía en el Centro Cultural Peruano Japonés e incluso aquí los ascensores eran más sofisticados.

Bueno, me seguiré esforzando y ... I'll speak english coming soon, baby. :D