viernes, 23 de septiembre de 2016

El lago de los cisnes

Eran las 7:50 pm., venía de Barranco y aún estaba presa en el infernal tráfico de hora punta, estaba muy estresada, bajé del bus un par de minutos antes de que empiece la función, apenas toqué la vereda corrí. 

-¡Vamos, son sólo unas cuadras, corre! - Tenía que encontrarme con mi familia en el cruce de Jr. Carabaya con Ucayali. Una vez que lo hice, no podía hablar a causa de la agitación, los saludé brevemente y nos dirigimos juntos a ver El lago de los cisnes.


La primera vez que asistí al Teatro Municipal fue para ver esta obra, estamos hablando de hace dos años y tuve el honor de estar en primera fila; ahora, nos ubicamos en Cazuela, porque las entradas de Galería se habían agotado, aún así pudimos tener buena vista de la presentación.


El lago de los cisnes se caracteriza por tener bailarinas que encarnan el grácil movimiento del cisne, simulando el vibrar  de sus plumas, dando la sensación de que el rocío ha caído en ellas y se desprende escarchando la atmósfera. Es la danza de las aves personificadas, mi favorita. 


Esta obra me enseñó mucho de narrativa visual. Me parece increíble cómo articulan todo el trama, utilizando el lenguaje de una disciplina cerrada y complementada con una gran producción que ayuda a ambientarla.  La coreografía, la iluminación, las transparencias de la escenografía, absolutamente todo construye el mensaje. No se necesitan palabras para poder apreciar esta pieza, es experiencia estética pura. 


Hoy fue Solange Villacorta quien interpretó magistralmente el ambiguo papel principal. Admiro su versatilidad, ella actúa, se entrega por completo a la danza y derrocha sensualidad en sus diversas maneras: la erótica, con Odile; y la sugerente, con Odette.


El segundo y cuarto acto, fueron los que más me gustaron, particularmente, amé la suave trancisión entre el blanco de las bailarinas y el azul del lago. En la versión original, Odette se suicida, la del municipal también tiene un final hermoso: Vemos a Odette convertirse nuevamente en humana.


Me gusta mucho el ballet, pienso que es el arte de mantener la sutileza y delicadeza del esfuerzo físico y mental. Por cuestiones económicas no pude ejercerlo cuando era pequeña, aunque no es tarde para aprender algunas técnicas, no podría  desarrollarlo como hubiera querido. Ahora sólo me queda apreciarlo y aprender de él.


El próximo año sin duda alguna volveré. Estaré en Platea nuevamente, para gozar de los detalles de la indumentaria y de la gestualidad de los personajes, además de ver en macro los movimientos de los bailarines. ¡Hay tanto por analizar! 


Más detalles en esta nota hecha por un programa de televisión:

http://youtu.be/bfgrYSLQQJI




 




No hay comentarios:

Publicar un comentario